domingo, 7 de septiembre de 2008

calendario LUNAR para la siembra.


calendario lunar
La Era Ecológica
Una eterna incógnita para los seres humanosLa Luna y el Tiempo



La influencia de nuestro vecino cósmicoen las denominadas “mareas biológicas”
Jaime Díaz *

El tiempo es una eterna incógnita para los seres humanos. Cuando nos preguntan sobre él apenas llegamos a ubicarnos en el marco de los relojes, los calendarios y, cuando mucho, las variaciones del clima. Desde épocas muy remotas medimos el tiempo de acuerdo a los movimientos astronómicos: rotación traslación, presesión, nutación, etc. Pero, para considerar la posibilidad de acercarnos a la imagen del tiempo, necesitamos comprender en primer lugar que, frente al Cosmos, cada momento que pasa es un instante que no se repetirá jamás. Nunca estaremos en el mismo lugar del universo por el cual acabamos de pasar, el medio ambiente cósmico es siempre diferente. La confluencia especial e irrepetible de las fuerzas cósmicas, en cada momento que transcurre, es una definición breve para expresar lo que se concibe como medio ambiente cósmico. Una manera de acercarse a la imagen del tiempo, en cualquier momento, es ubicarse en el medio ambiente cósmico específico e irrepetible de dicho momento. La luna, por su cercanía, es uno de los elementos más importantes de nuestro medio ambiente cósmico.Mucho antes de las modernas investigaciones cosmobiológicas, la antigua ciencia astrológica ya había reconocido la influencia decisiva de nuestro satélite en la vida humana y en los demás reinos de la naturaleza. Como ejemplo de ellos se conocen numerosos textos de La India, Medio Oriente y Europa, donde se señalan, entre otras cosas, las fases lunares más apropiadas para la siembra de frutales, granos y hortalizas.
Los conocimientos acerca de la luna son parte esencial de la sabiduría tradicional del campesino americano, la siembra, la poda, la cosecha y otras operaciones agrícolas o pecuarias toman muy en cuenta los cambios en el aspecto de la Luna . Rueda en el Sol, agua en montón; rueda en la Luna, agua ninguna, enseña la tradición local. Por otra parte, científicos modernos han realizado investigaciones sobre la influencia de los astros y en especial la Luna, sobre los seres humanos. Tal es el caso del psiquiatra Arnold Liebre, a quien sus estudios lo han llevado a formular la Teoría de las Mareas Biológicas, en el cual señala que: “ vivimos en un mundo electromagnético, mi hipótesis de las mareas biológicas establece que el cuerpo humano se ve afectado por las mismas influencias que la tierra y que los procesos corporales fluyen y refluyen con las mareas gravitacionales y electromagnéticas (…) el descubrimiento de la tendencia hemorragias excesivas en los humanos en los momentos de luna nueva y luna llena, nos provee de nuevas evidencias de las mareas biológicas”. ( Arnold Liebre. “El influjo de la Luna”, p. 14.1979).
* Cosmobiólogo, miembro del Programa de estudios Abiertos de Desarrollo Social de la U.L.A








El calendario lunardel año cósmico
Hablamos de año cósmico cuando nos referimos al ciclo anual de un evento astronómico y no solamente a una fecha del calendario. El momento exacto del paso del Sol o la Tierra, lo cual es equivalente, por el equinoccio de primavera (encuentro de los planos de rotación y traslación de la Tierra) se toma como referencia para establecer el inicio de un ciclo del Sol llamado año trópico o año solar. El Sol inicia así su recorrido hacia el norte, el cual culminará en el Solsticio de Verano, en el mes de junio, para luego ir nuevamente al punto equinoccial, esta vez el Equinoccio de Otoño en el mes de septiembre, dirigiéndose luego hacia el Sur para culminar en el Solsticio de Invierno en el mes de diciembre, retornando desde allí nuevamente al equinoccio de primavera en el mes de marzo, para dar inicio a un nuevo año. El calendario lunar del año cósmico toma esta referencia para conjugar en un mismo instrumento los ciclos de los dos astros más importantes para nosotros. De alguna forma esto puede mover nuestra conciencia para asimilar el equilibrio y el ritmo de las dos polaridades básicas de nuestro ser, de cuya integración depende el despertar a nuestra naturaleza superior. Para trabajar conscientemente en esto es recomendable, el día de la Luna Nueva, especialmente desde 17 horas antes del momento exacto que aparece en el calendario, activar procesos de depuración interna, tanto físicos como psicológicos, como ayunos o terapias del perdón. Los días de Luna Llena son especiales para dedicar más tiempo a la meditación u otras prácticas que faciliten el despertar y expansión de la conciencia. Los equinoccios y solsticios nos dan impulso para plantear, evaluar o reorientar nuestros objetivos y metas. El realizar lo indicado facilitará la armonía e integración de nuestra energía individual con la del entorno geofísico - cósmico.


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